4 may 2008






[...]

¿Y qué haré si todo esto lo se de memoria sin haberlo comprendido nunca?
Repiten las palabras de siempre, erigen las mismas palabras, las evaporan, las desangran.
No quiero saber. No quiero saberme saber. Entonces cerrar la memoria: sus jardines mentales,
su canto de veladora alba.
Mi cuerpo y el tuyo terminando, recomenzando, ¿qué cosa recomenzando? Trepidación de imágenes,
frenesí se sustancias viscosas, noches caníbales alrededor de mi cadáver, permisión de no verme
por unas horas, alto velar para que nada ni nadie se acerque.

Amor mío, dentro de las manos y de los ojos y del sexo bulle las más fiera nostalgia de los ángeles,
dentro de los gemidos y de los gritos hay un querer lo otro que no es otro, que no es nada...






- ya no te espero.

1 suspiro(s):

La Abstinencia me puede dijo...

"¿Y qué haré si todo esto lo se de memoria sin haberlo comprendido nunca?"
es excelentemente cierto.
Muy lindo texto